La trama sigue a Mina, una joven artista que queda varada en un bosque irlandés y descubre un búnker con tres extraños. Pronto aprenden que deben permanecer dentro por la noche, mientras seres llamados "The Watchers" los observan desde fuera, imitando sus voces y acciones. Durante el día, pueden salir, pero el bosque cambia de forma como un laberinto. La premisa es fascinante: criaturas ancestrales, reglas misteriosas y un confinamiento claustrofóbico.
La atmósfera es lo mejor: el bosque es un personaje siniestro con árboles retorcidos y sonidos inquietantes. La dirección de Ishana tiene toques hereditarios (planos simétricos, tensión silenciosa), y Dakota Fanning como Mina lleva la carga emocional con convicción. Los "Watchers" son visualmente creativos: figuras pálidas y alargadas que se mueven como depredadores curiosos.
*¡ALERTA DE SPOILER!**
El giro revela que los Watchers son "faeries" antiguas que atrapan humanos para estudiarlos como animales en un zoológico. Mina descubre que es mitad faerie (su madre era una de ellas), lo que explica su conexión con el bosque. El final la muestra abrazando su herencia y liberando a los prisioneros, pero dejando preguntas sin responder.
**Fin del Spoiler**
¿Problemas? El ritmo es irregular: lento en la primera mitad, apresurado al final. La explicación mitológica se siente forzada y el diálogo a veces es expositivo ("como te dije, somos un experimento"). Los personajes secundarios son clichés (el paranoico, la madre protectora).
¿La recomiendo? **Sí, pero con reservas.** Es un thriller visualmente interesante con ideas frescas, pero le falta profundidad y cohesión. Ideal para fans del folklore oscuro y el estilo Shyamalan. ¡No se pierdan en el bosque! 🌳👀🧚
P.D.: Queda claro que Ishana tiene potencial, pero necesita un mejor guion.
Sustos: 8/10 Suspenso: 7/10 Sangre: 7/10 Promedio: 7.33

No hay comentarios:
Publicar un comentario