La historia sigue a Simon y Robyn, una pareja que se muda a una nueva casa y se topa con Gordo, un viejo conocido de Simon de la escuela. Gordo es raro, de esos que dan vibras raras: llega con regalos no pedidos, aparece sin avisar y su sonrisa es más falsa que billete de 3 pesos. Al principio parece solo un tipo solitario y patético, pero pronto se vuelve obsesivo. La película va soltando migajas de pan sobre el pasado de Simon y Gordo, hasta que te das cuenta de que nada es lo que parece.
Lo genial es que no hay monstruos ni fantasmas; el terror es puramente psicológico y social. ¿Quién miente? ¿Quién es realmente el malo? La tensión sube tan lento que ni te das cuenta hasta que estás mordiéndote las uñas.
**¡ALERTA DE SPOILER!** El giro es brutal: Simon no era la víctima en el pasado, sino el bully que arruinó la vida de Gordo con un rumor falso. Y el regalo final de Gordo no es un susto, sino la semilla de la duda: le hace creer a Simon que su hijo en realidad es de él, gracias a una muestra de semen que robó. ¡Boom!
**Fin del Spoiler**
Las actuaciones son top: Jason Bateman como Simon, el tipo perfecto con algo podrido dentro; Rebecca Hall como la esposa que pierde la inocencia; y Joel Edgerton como Gordo, inquietante pero con una tristeza que te confunde.
¿La recomiendo? ¡Totalmente! Es inteligente, bien escrita y te deja con ese mal sabor de boca que amas en un thriller. No tiene jumpscares, pero te va a perseguir por días. No subestimen a los "perdedores"! 🎁😬🔪
Sustos: 8/10 suspenso: 9/10 Sangre: 8/10 Promedio: 8.33

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