La historia sigue a Brodie, un adolescente metalero y marginado que se muda con sus religiosos y odiosos tíos. Junto a su nueva banda de perdedores (el típico grupo de inadaptados), descubre una partitura musical demoníaca que, al tocarla, libera un infierno en la Tierra: posesiones, mutaciones, y muchísima sangre. ¿La solución? ¡Más metal, por supuesto!
El humor es tan negro como la chaqueta de cuero de Brodie: chistes gruesos, exageración sangrienta y un amor evidente por el género. Las escenas de acción son una locura: motosierras vs. intestinos, dildos como armas, y un uso creativo de herramientas de taller para despachar demonios. La banda sonora, obviamente, es puro thrash metal que te sacude el cerebro.
**¡ALERTA DE SPOILER!**
El clímax es tan épico como ridículo: la banda toca una versión "purificada" de la partitura demoníaca para cerrar el portal al infierno, mientras luchan contra zombis, familiares poseídos y hasta un demonio gigante. ¡Y todo con un solo de guitarra de fondo!
**Fin del Spoiler**
¿Defectos? El guion es predecible, los actores a veces exageran demasiado, y el humor no es para todos (si no te ríes con vomito o genitales mutados, mejor evítala). Pero eso es parte de su encanto: no se toma en serio ni por un segundo.
¿La recomiendo? ¡Solo si tienen el estómago y el sentido del humor adecuados! Es una oda al metal, al gore y a los inadaptados. ¡Pongan el volumen al máximo y disfruten el desmadre! 🤘🔪😈
Sustos: 7/10 Suspenso: 7/10 Sangre: 10/10 Promedio: 8.00

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