¡Hola, gente! Hoy les traigo una película japonesa que me dejó con la cabeza dando vueltas, pero no siempre para bien. *Bilocation* (2013) es un thriller sobrenatural que parte de una premisa fascinante: ¿y si descubrieras que existe tu doble en un mundo paralelo y que ese doble está arruinando tu vida? Suena a viaje increíble, ¿verdad? Pues la película lo aprovecha... hasta que se le va un poco de las manos.
La protagonista, una artista solitaria llamada Takamura, descubre que su "bilocación" (su yo alterno) se ha infiltrado en su realidad y está causando caos: le roba la identidad, enreda sus relaciones e incluso comete crímenes. La idea es fresca y la atmósfera es intrigante al principio, con ese tono de misterio y paranoia que te hace cuestionar cada escena.
Pero, ¡ay! La trama se vuelve más enredada que ovillo de gato. Introducen reglas de los universos paralelos que no siempre tienen sentido, aparecen más personajes con sus dobles, y al final terminas con más dudas que respuestas. Quieren ser demasiado inteligentes y explican todo con diálogos densos en lugar de mostrar acción.
**¡ALERTA DE SPOILER!**
El clímax revela que los dobles son creados por traumas pasados y que solo uno puede sobrevivir. Takamura debe enfrentar a su otro yo para salvar su existencia. Suena emocionante, pero la resolución es apresurada y termina con un final ambiguo que deja más frustración que satisfacción.
**Fin del Spoiler**
¿La recomiendo? Si son fans de la ciencia ficción mind-bending y no les molesta los finales abiertos, puede divertirlos. Tiene momentos de tensión genuina y la actuación de la protagonista es sólida. Pero si buscan una historia coherente y bien cerrada, esta no es. Le doy un **6/10** por la idea audaz, pero por enredarse demasiado. ¡Solo para curiosos! 🎭🔮
Hoy les traigo una de esas películas que suenan bien en papel pero se quedan en el intento. *Enter the Dangerous Mind* es un thriller psicológico de 2013 que quiere explorar la mente de un joven perturbado, pero al final se siente más como un ejercicio de estilo que como una historia sólida.
El protagonista es Jim, un productor de música electrónica con serios issues mentales, traumas de la infancia y problemas para socializar. Obvio, se enamora de una trabajadora social que le muestra un poco de amabilidad, y ahí empieza su espiral de obsesión y paranoia. La película intenta meterte en su cabeza con efectos visuales locos, distorsiones de sonido y escenas de alucinaciones. Suena prometedor, ¿no? Pues la ejecución es irregular.
Los primeros 30 minutos enganchan. Ver cómo Jim distorsiona la realidad y cómo su música se mezcla con sus episodios psicóticos tiene momentos interesantes. Pero pronto te das cuenta de que la trama es más de lo mismo: un chico inestable que se obsesiona con una chica, celos, y violencia. Le falta profundidad real a su personaje; solo es "loco" porque sí, porque tuvo una infancia dura, pero no exploran mucho más.
**¡ALERTA DE SPOILER!**
El clímax es predecible: Jim secuestra a la chica, todo termina en una confrontación sangrienta en su loft lleno de equipos de música, y él muere como otro villano trágico. No hay giros, no hay sorpresas. Es exactamente lo que esperabas desde el minuto 20.
**Fin del Spoiler**
Las actuaciones están bien, el chico que hace de Jim se esfuerza, pero el guion no lo ayuda. La chica es un personaje plano que solo sirve para desencadenar su locura. Y el final no deja nada; solo cierra la historia y listo.
¿La recomiendo? Solo si son fans absolutos de thrillers psicológicos de bajo presupuesto y ya vieron todo lo demás. No es mala, pero es olvidable. Le doy un **5/10** porque tiene estilo visual, pero le falta alma y originalidad. No pierdan el tiempo si hay otras opciones en su lista.
¡Hola gente! Hoy les vengo a hablar de _Cloverfield_, esa película que nos hizo marearnos a todos con su cámara temblorosa pero que, caray, supo meterte en el pánico como pocas. Si les gustan los found footage y los sustos de verdad, esta es una parada obligada.
La cosa empieza como una fiesta de despedida en Nueva York, todo normal, hasta que ¡bum!—la ciudad es atacada por algo gigante. Y no, no te lo muestran completo al principio. Esa es la genialidad: solo ves patas del tamaño de rascacielos, sombras, y los gritos de la gente corriendo. La cámara en mano de Hud te hace sentir que estás ahí, corriendo entre los escombros, sin saber qué diablos está pasando. Es caótico, real y adictivo.
Los personajes no son heroes, son veinteañeros asustados tratando de sobrevivir y rescatar a su amiga. Sus diálogos son naturales, a veces hasta tontos, pero eso le da más realismo. Y los efectos, para su época, ¡eran brutales! La escena del puente colapsando o la estación de metro llena de… bueno, *esas cosas chiquitas*… son para recordar.
**¡ALERTA DE SPOILER!**
Acá va lo polémico: el final. Todos mueren. Sí, hasta el prota con la cámara. Es triste, pero coherente. No hay salvación, no hay ejército al rescate. Solo el sonido de la playa en Coney Island, con la estatua de la cabeza del monstruo tirada en la arena. Un final amargo que te deja con la boca abierta.
**Fin del Spoiler**
¿Le falla algo? A algunos les da náuseas el movimiento de cámara (toma Dramamine si eres sensible). Y la trama de "voy a rescatar a mi ex en medio del apocalipsis" a veces se siente un poco forzada. Pero en general, es una película que logró revivir el género de monstruos gigantes con una perspectiva fresca y adrenalínica.
¿La recomiendo? ¡Claro que sí! Es una experiencia intensa de principio a fin. Perfecta para ver en una tarde de lluvia con el volumen alto. No es perfecta, pero es divertidísima y te deja con ganas de más.¡Disfruten el susto! 🎥👾
Gente, prepárense porque esta película del 2011 es de las que te dejan la boca abierta, pero no de buena manera. "The Woman" es una de esas cintas perturbadoras que o la amás o la odiás, no hay punto medio. Es cruda, violenta y te va a incomodar desde el minuto uno. Se los advierto.
La historia sigue a una familia aparentemente normal, liderada por un padre abogado controlador que, durante una de sus salidas de caza, encuentra a una mujer salvaje viviendo en los bosques. En lugar de reportarla, decide "civilizarla" a la fuerza, capturándola y encadenándola en el sótano de su casa. Suena a premisa de terror, pero en realidad es una crítica feroz a la hipocresía de la sociedad "educada" y al patriarcado más tóxico.
La película no tiene reparos en mostrar la crueldad del padre y la complicidad pasiva de la familia. Los maltratos a la mujer salvaje son difíciles de ver, pero más difícil aún es ver cómo la dinámica familiar se va desmoronando, revelando secretos oscuros de abuso y sumisión. La mujer salvaje, aunque silenciosa, no es la víctima indefensa que esperan; es un espejo que refleja la podredumbre de cada personaje.
**¡ALERTA DE SPOILER!**
Todo estalla cuando la hija mayor, también víctima de abusos de su padre, libera a la mujer salvaje. Lo que sigue es una masacre sangrienta y simbólica. La mujer no solo mata al padre, sino que también acaba con la madre por su complicidad. La escena final, donde la hija y la mujer se miran antes de irse al bosque, es poderosa: la "salvaje" le pasa el testigo a la joven, que ahora es libre de elegir su propia naturaleza.
**Fin del Spoiler**
¿La recomiendo? Es complicado. "The Woman" es incómoda a propósito. No es para ver un viernes por la noche con amigos. Es una película que golpea y hace pensar, con una atmósfera opresiva y actuaciones convincentes (especialmente de Pollyanna McIntosh como la mujer salvaje). Pero su violencia gráfica y su tema tan heavy pueden ser demasiado para muchos.
Si tienen estómago y les gustan las películas que desafían, véanla. Si no, mejor evítenla. No es terror convencional; es una pesadilla social con final catártico pero brutal.
Gente, hoy les voy a hablar de una película coreana que no es para nada fácil de digerir. "Bedevilled" no es el típico thriller de venganza que te deja contento. Es una olla de presión social y de género que va subiendo y subiendo hasta que explota de la manera más brutal y visceral posible. Se los advierto: es fuerte, incómoda, pero imposible de dejar de ver.
La historia sigue a Hae-won, una mujer urbana y fría que se escapa de sus problemas en Seúl yendo a la isla rural donde veraneaba de niña. Ahí reencuentra a Bok-nam, su antigua amiga, que vive como una esclava en una sociedad machista y abusiva. Los hombres de la isla la tratan como un objeto, las mujeres la desprecian por no dar un hijo varón, y su única hija es su único consuelo. La película te muestra, con detalles crudos y repetitivos, cada humillación, cada golpe, cada gota de dolor que Bok-nam aguanta. Es agotador.
Hae-won lo ve todo y no hace nada. Es solo una espectadora egoísta de la miseria ajena. Hasta que ocurre la gota que colma el vaso: un accidente terrible de su hija. Ahí, la sumisa Bok-nam se transforma. El dolor la convierte en algo totalmente diferente.
**¡ALERTA DE SPOILER!**
La venganza no es gloriosa. Es salvaje, desorganizada y sangrienta. Bok-nam no es una asesina experta; es una madre enloquecida que usa una hoz y su rabia acumulada por años. Mata a los hombres que la violaron, a las mujeres que la maltrataron, y hasta le pide ayuda a Hae-won, quien se niega otra vez. La escena del campo es puro horror visceral. No hay música épica, solo el sonido de los golpes y los gritos.
**Fin del Spoiler**
El final es desgarrador. Bok-nam, tras ser apuñalada por su única "amiga", muere pidiendo por qué nunca la ayudó. Es un golpe bajo que te hace cuestionar todo: la complicidad, la indiferencia y los límites de la humanidad.
¿La recomiendo? Solo si tienen el estómago bien puesto. No es entretenimiento; es una experiencia social y emocional devastadora. Es una de las mejores películas de venganza que he visto, precisamente porque no te deja sentir bien. Te deja vacío y con un nudo en la garganta. No se olvida fácil.
Les voy a ser honestos, gente. De todas las películas de
zombies que hay por ahí, *Extinction* es una de esas que pasan sin pena ni
gloria. La vi en Netflix hace tiempo, prometiendo una vuelta de tuerca al
género, y pues... sí tiene una idea diferente, pero la ejecución es tan lenta y
gris que te termina dando sueño.
La premisa no está mal: dos tipos, uno padre y otro más
rudo, son de los últimos supervivientes en un mundo post-apocalíptico donde los
zombis (o "infected") se congelan durante el invierno. No son los
muertos vivientes típicos; son más bien criaturas pálidas y veloces. El
conflicto principal no es con ellos, sino entre los dos protagonistas, que
viven en edificios separados con una nena pequeña de por medio. Toda la
película es su lucha de egos, su desconfianza y su paranoia en un pueblo
cubierto de nieve.
Y ahí está el problema: le ponen más empeño al drama que al
horror. Los diálogos son lentos, los flashbacks para explicar cómo empezó todo
son confusos y los personajes no son lo suficientemente carismáticos para que
te importe su pelea. Hasta la niña, que debería dar pena, es más bien un plot
device que otra cosa. Los zombies pasan a segundo plano, apareciendo solo para
recordarte que, oh sí, esto es una película de zombies.
**¡ALERTA DE SPOILER!**
Para colmo, el final es de los más frustrantes. Después de
tanto roche, resulta que la niña SÍ es immune y es la clave para la cura. Pero
en lugar de explorar eso, el papá se sacrifica de una manera predecible y la
película se acaba así, como si les hubieran cortado el presupuesto. Deja todas
las preguntas importantes sin responder y te quedas con la sensación de haber
perdido el tiempo.
**Fin del Spoiler**
En resumen, *Extinction* quiere ser *The Road* con zombies,
pero se queda en el intento. Tiene un ambiente frío y desolado que está bien
logrado, y la idea de los zombies invernales es fresca, pero todo lo demás
falla. Es aburrida, lenta y con un payoff que no vale la pena.
¿La recomiendo? Solo si son completistas del género zombie y
ya vieron todo lo demás. Si buscan acción, emoción o incluso un buen drama
post-apocalíptico, hay mil opciones mejores. Esta se queda congelada en el
olvido. Mejor lean la novela de Juan de Dios Garduño "Y pese a todo"de donde se basó este film.
Hoy les traigo una de esas películas que te dejan con un sabor amargo. No porque esté mal hecha, sino porque el tema es jodidamente pesado. *Big Driver* es una película para TV basada en una novela de Stephen King, y se nota que es de él porque no se anda con rodeos para meterse en lo oscuro.
La historia sigue a Tess, una escritora de novelas misterio que, después de dar una charla en un pueblo, sufre una violación brutal por un camionero al que llaman "Big Driver". Lo que viene después no es el típico drama de superación, sino un plan frío y calculado de venganza. Tess decide cazar a su agresor y hacerle pagar. Suena a un *Death Wish* con toques femeninos, ¿verdad? Pues no es tan simple.
La película no glorifica la venganza. Al contrario, te muestra a Tess desmoronándose, luchando con alucinaciones y conversando con su gato y su GPS (sí, leíste bien) para mantener la cordura. Maria Bello le pone todo el dolor y la rabia a su personaje, y se le cree. La violencia no es cool; es espantosa, incómoda y te hace querer mirar para otro lado. Y ese es justo su punto fuerte: no te deja disfrutar del ojo por ojo.
**¡ALERTA DE SPOILER!**
Acá viene lo que no me cerró del todo. Resulta que todo fue una trampa. La mujer que la invitó a dar la charla es la hermana del violador, y la encargaba de mandarle víctimas. Tess se da cuenta y también se cobra venganza de ella. Si bien el mensaje de que la complicidad es igual de culpable es potente, el giro se siente forzado, casi como de telenovela. Le quita peso al viaje personal de Tess para convertirlo en una conspiración familiar que resuelve quizás demasiado rápido.
**Fin del Spoiler**
¿La recomiendo? Es complicado. Es una película dura, con una escena de violencia sexual explícita que es muy difícil de ver. No es para cualquiera. Si buscan una historia de venganza satisfactoria al estilo *Kill Bill*, esto no es. Es más bien un retrato crudo de trauma y supervivencia, con un final que no termina de sentirse catártico.
Le doy crédito por no endulzar nada y por tener a una protagonista que no es una superheroína, sino una mujer rota que decide romper también. Pero ese giro final... me dejó con la misma incomodidad con la que empezó.
Les voy a ser sinceros: esta película del 2014 me genera sentimientos encontrados. No es un remake, sino una "secuela-metraje encontrado-homenaje" de la película de terror clásica de los 70. Sucede en la misma ciudad, Texarkana, y el asesino fantasma (el Hombre Fantasma) ha vuelto, copiando los crímenes originales. ¿Suena interesante? Pues la ejecución es... irregular.
La película tiene momentos brillantes. La atmósfera es espesa, con una fotografía que a veces se siente vintage y otras moderna, creando un puente entre las dos épocas. La idea de que los personajes son obsesos de la película original y ven el nuevo asesinato como un "tributo" es genial. Juega con la idea del mito y la obsesión del true crime de una manera que se siente muy actual. Los primeros actos enganchan, te meten en el misterio de quién podría estar detrás de la máscara esta vez.
**¡ALERTA DE SPOILER!**
Y aquí es donde se desinfla un poco para mí. El giro final revela que no hay un solo asesino, sino una conspiración de townsfolk buscando venganza por un pasado turbio, usando al Hombre Fantasma como cortina humeante. Es un giro tan rebuscado y menos interesante que la simple idea de un legado de locura pura. Le quita todo el poder al mito original para convertirlo en un plan criminal ordinario. La escena en el campo de maíz, aunque bien shot, no tiene la fuerza del terror inexplicable de la original.
**Fin del Spoiler**
En el balance, la película se siente como una gran idea que no supo cómo terminar. Tiene estilo para dar y regalar, y un par de escenas de muerte son memorables. Pero al intentar ser demasiado inteligente con la trama, termina traicionando la esencia de lo que hace al Hombre Fantasma aterrador: su anonimato y motivación inexplicable.
¿La recomiendo? Si son fans del slasher y les gustan los giros, puede que les entretenga. Pero si buscan el terror puro y simple de la original, probablemente se queden con la misma sensación que yo: la de que este pueblo, aunque tiene estilo, al final no da tanto miedo como creías.
Hoy les voy a hablar del remake de *Poltergeist*. Ya sé, ya
sé... ¿Para qué tocar un clásico? Pues eso mismo me pregunté yo. Y la
respuesta, tristemente, es la de siempre: para cashgear con un nombre conocido.
La película no es horrible, pero es tan innecesaria como un paraguas en el
desierto. Le falta el alma, la magia y, sobre todo, el miedo que hizo famosa a
la original.
La trama es la misma: una familia se muda a una casa nueva
que resulta estar construida sobre un cementerio (error número uno). Los hijos
empiezan a hablar con los "amigos imaginarios" del televisor, hasta
que la hija menor, Madison, es secuestrada por las entidades y queda atrapada
en otra dimensión. Hasta ahí, todo correcto. El problema no es lo que cuenta,
sino **cómo** lo cuenta.
El director Gil Kenan le da un aspecto impecable, todo muy
limpio y con efectos digitales modernos... que son justo el problema. Donde el
original usaba maquetas, sombras y efectos prácticos que sentías tangibles,
aquí todo es CGI brillante y frío. Los poltergeists son un montón de luces de
neón y humo que no dan ni pizca de miedo. Perdieron toda su personalidad
aterradora. Hasta el payaso, que en la original era una pesadilla viviente,
aquí parece un juguete de feria.
**¡ALERTA DE SPOILER!**
Hasta el famoso grito de "¡Sal de ahí, Carol
Anne!" se queda sin fuerza. El ritual para rescatar a la niña no tiene ni
la mitad de la tensión. Y el clímax, con el agujero interdimensional lleno de
brazos fantasmales, se siente falso, como un videojuego. Lo único que salva la
cara es Sam Rockwell, que como padre desesperado le pone toda la carne al
asador.
**Fin del Spoiler**
En resumen, este *Poltergeist* es como la versión pirata de
algo bueno: se parece, pero la calidad no es la misma. No es una película
terrible por sí sola, pero palidece al lado de la obra de Tobe Hooper y
Spielberg. Le quita toda la magia tenebrosa y la sustituye por efectos vacíos.
¿La recomiendo? Solo si tienen mucha curiosidad o nunca han
visto el original. Para todos los demás, es un recordatorio de que algunos
fantasmas deberían descansar en paz, no ser desenterrados para una segunda
vuelta. Un 5/10, y siendo generosos. No pierdan el tiempo y vean la de 1982.
Hoy toca una dura y brutal. 7 días es una película
francesa-canadiense del 2010 que no es para cualquiera. Se los advierto de
entrada: es un viaje crudo, visceral y extremadamente perturbador. No es
entretenimiento; es una prueba de resistencia emocional.
La trama sigue a Bruno Hamel, un cirujano cuya vida perfecta
se desmorona cuando su hija de 8 años es violada y asesinada. El dolor es tan
palpable que duele verlo. Pero la película no se queda solo en el lamento: el
padre captura al asesino y, antes de entregarlo a la policía en 7 días, se
encierra con él para infligirle el mismo dolor que él sintió. La premisa es una
pregunta ética devastadora: ¿hasta dónde puede llegar el dolor de un padre?
El director Daniel Grou (Podz) no te da un respiro. La
cámara es fría, clínica, como si fueras un testigo incómodo de cada acto de
venganza. No hay música que alivie la tensión, solo el sonido de la angustia y
la violencia. Es una película que se siente sucia, agotadora, porque no
glorifica la venganza; te muestra su espiral de horror y vacío. Cada tortura
que Bruno aplica no lo acerca a la paz, sino que lo hunde más en la misma
miseria del monstruo que tiene frente a él.
ALERTA DE SPOILER
El final no ofrece redención. Cuando Bruno cumple su semana
y sale, vacío, a enfrentar su vida destruida, entendés que perdió todo. La
venganza no le devolvió a su hija; solo mató lo que quedaba de él. Es un
desenlace desgarrador que no juzga, solo muestra las consecuencias.
Fin del Spoiler
¿La recomiendo? Es complicado. No es una película para
"disfrutar". Es una experiencia intensa sobre el dolor, la pérdida y
los límites de la humanidad. Si tienen el estómago y la mente preparados para
un drama pesado y sin concesiones, es una película poderosa y bien actuada.
Pero si buscan entretenimiento, huyan de esta. Es de esas que se ven una vez y
no se olvidan. 7/10 por su crudeza y efectividad.
Bueno, hoy les traigo una joyita británica que se me había
pasado: *The Awakening*. Si les gustan esas películas de fantasmas de atmósfera
densa, con mansiones lúgubres y dramas personales, esta les puede interesar. No
es el terror de sustos fáciles, es más bien una vibra de melancolía y misterio
que te atrapa lentamente.
La historia nos presenta a Florence Cathcart, una mujer en los
años 20 que se dedica a desenmascarar médiums farsantes y fenómenos
paranormales. Es escéptica, inteligente y dueña de un pasado con mucho dolor.
Su nuevo caso la lleva a un internado para niños en el campo, donde la supuesta
fantasma de un alumno fallecido está aterrando a todos. Hasta ahí, todo muy
clásico. Pero la película se construye con una elegancia y un cuidado visual
que te transportan completamente.
La mansión es un personaje más, llena de pasillos oscuros,
muñecas espeluznantes y ese silencio que solo rompe el crujir de la madera. La
dirección es paciente, te va metiendo en el ambiente gota a gota. No hay prisa
por asustarte, sino por hacerte sentir la misma duda que Florence: ¿realmente
hay algo ahí, o todo es producto de la histeria y la soledad?
**¡ALERTA DE SPOILER!** No sigan si no la han visto.
La gran jugada de la película es el giro de tuerca final.
Justo cuando tú, como Florence, crees haber encontrado una explicación lógica
(el niño vivo escondido en las paredes), la película te demuestra que estabas
equivocado. El fantasma *era* real. Pero no era el fantasma malvado que todos
pensaban. Era el espíritu de un niño inocente, víctima de abusos, que solo
buscaba justicia y compañía. Ese momento es brutal porque no solo desarma toda
la investigación de Florence, sino que le demuestra que el mundo que había
negado toda su vida sí existía. Y lo más importante: ese encuentro con lo
sobrenatural no la destruye, sino que la cura. Le permite enfrentar su propio
trauma y su culpa por la muerte de su amor, sanando finalmente esa herida que
cargaba desde siempre.
**Fin del Spoiler**
¿Es perfecta? Tal vez el ritmo sea un poco lento para
algunos, y el giro puede sentirse un poco forzado si no estás metido en la
historia. Pero a mí me funcionó de maravilla.
La recomiendo mucho si buscan un ghost story con clase, con
un corazón enorme bajo su capa de terror. No es para los que buscan sustos a
gritos, sino para los que disfrutan de un buen drama con fantasmas de por
medio. Una película que, al final, resulta más sobre sanar que sobre morir de
miedo. Muy bien lograda.
Gente, hoy les voy a hablar de una película que me dejó
con el corazón a mil y mirando por encima del hombro por una semana. It
Follows no es el típico susto de monstruo que salta de la nada. No,
señor. Esto es otra cosa. Es una angustia lenta, que camina hacia ti sin
apuro, pero sin pausa. Y te aseguro que después de verla, vas a pensarlo dos
veces antes de ligar con un desconocido.
La historia es, en su simpleza, genial. Jay, una chica
como cualquier otra, sale con un chico guapo, tienen una noche juntos, y
después de... bueno, ustedes saben... el tipo la droga y le suelta la bomba: le
ha pasado "algo". Una entidad que solo ella puede ver la va a seguir.
Siempre. Caminando. Puede parecer un extraño, un familiar, cualquier persona.
Si te alcanza, te mata. Y la única forma de librarte es pasándoselo a otra
persona durmiendo con ellos. ¿Ven? Un concepto tan simple pero tan jodidamente
efectivo que duele.
La película no te da respiro. La dirección es una maraña
de ansiedad pura. La cámara gira y gira, mostrándote cada espacio, cada persona
en el fondo, obligándote a buscar al monstruo tu mismo. Te convierte en
cómplice del paranoia de Jay. Los sustos no son baratos, no son jumpscares
fáciles. La tensión se construye segundo a segundo, viendo a esa figura
acercarse lentamente, sin importar dónde estés. En la playa, en tu casa, en la
escuela... no hay lugar seguro. Ese es su mayor acierto: la idea de que el
peligro puede venir de cualquier lado, en cualquier momento, y no hay cerradura
que lo detenga.
¡ALERTA DE SPOILER! En serio, si no la vieron, paren de leer acá.
¿Y lo mejor de todo? La película nunca, NUNCA, te explica qué carajos es
"eso". No es un fantasma, no es una maldición antigua, no es un
experimento fallido. Simplemente es. Es el miedo hecho forma. Es
la consecuencia inevitable de un acto íntimo, la personificación del SIDA, de
un trauma, del pecado, de lo que vos quieras verle. Es brillante porque se mete
en tu cabeza y te deja que tu imaginación haga el trabajo sucio. La escena del
chico gigante en la puerta del cuarto... ¡Dios santo! De las cosas más
aterradoras que he visto en mi vida sin que pase absolutamente nada.
Fin del Spoiler
¿Tiene puntos flojos? Quizás alguno. Hay gente que se
queja del final, que no es redondo, o de que a veces el ritmo es muy pausado.
Pero para mí, eso es lo de menos. It Follows es una de las
películas de terror más originales e inteligentes de los últimos años. No
subestima al espectador y se atreve a jugar con sus miedos más primitivos: el
de ser perseguido y el de no poder escapar.¿La recomiendo? ¡Totalmente! Es un MUST para cualquier
fan del horror. Se ve de una sentada, con las luces apagadas y el celular lejos.
No es una película para "ver", es una película para sentir.
Y les aseguro que la sensación de que algo te está siguiendo... no se les va a
quitar en un buen rato. Una joya del terror moderno. 9/10.
Bueno, gente, hoy les vengo a hablar de Eli, una de esas películas de Netflix que te atrapan con la portada y la promesa de un buen susto. La vi hace un tiempo y me dejó con una sensación rara, como de "pudo ser genial, pero se fue por el camino más fácil". ¿Se le puede llamar decepción? Más o menos.
La historia nos presenta a Eli, un niño que sufre una enfermedad rara que lo obliga a vivir en una burbuja literal. No puede tocar el mundo exterior sin su traje especial. Su última esperanza es un tratamiento experimental en una clínica alejada y antigua, dirigida por unos doctores que, oh sorpresa, dan un poco de mala espina desde el principio. Hasta ahí, todo bien. La premisa es interesantísima: un niño vulnerable, un lugar lúgubre, fenómenos paranormales que solo él parece ver... el cóctel perfecto para el horror.
La primera mitad de la película funciona de maravilla. La dirección juega muy bien con la claustrofobia de Eli y los sustos son efectivos, del tipo que te hacen saltar en el sillón. El niño actor (Charlie Shotwell) lo hace increíble transmitiendo ese miedo y desesperación. Creés que estás viendo un clásico fantasma-en-una-casa-embrujada, y te compras el viaje por completo.
¡ALERTA DE SPOILER! No sigan leyendo si no la vieron, porque acá es donde se rompe todo.
Resulta que los fantasmas no eran fantasmas. ¿Y entonces? ¿Qué pasó? Bueno, acá viene el giro: la clínica en realidad es un centro para detectar niños que son... hijos del diablo. Sí, leyeron bien. Los doctores son en realidad una especie de cazadores de brujas modernos que torturan a los niños para que "revelen su verdadera naturaleza demoníaca". Y Eli, pobrecito, es nada más y nada menos que el anticristo.
¿Ven a lo que me refiero? La película pasó de ser una intrigante historia de horror sobrenatural a... esto. Siento que el guionista encontró dos ideas buenas (la casa embrujada y el anticristo) y en lugar de elegir una, las embutió a las patadas en la misma película. El giro es tan abrupto y tan fuera de tono de lo que veníamos viendo, que en lugar de sorprender, causa más bien cara de poker. De repente, todo lo que dio miedo antes se explica con una lógica tan mundana y ridícula que le quita toda la magia (y el terror) a la historia.
Fin del Spoiler
En fin, Eli es la típica película que tiene un potencial enorme en su primera mitad, con una atmósfera genial y un protagonista que da pena, pero que se hunde sola con un tercer acto que no sabe qué quiere ser. Es como si los escritores no se hubieran animado a mantener la subtrama de los fantasmas y necesitaron un "plot twist" impactante a cualquier costo, aunque ese costo fuera echar por tierra todo lo bueno que habían construido.
¿La recomiendo? Mmm, es complicado. Si son de los que disfrutan ver películas solo por las carcajadas de los giros ridículos o para criticarlas, puede ser divertida. Pero si buscan una buena película de terror con un susto bien llevado de principio a fin, mejor busquen otra opción en el catálogo. Una lástima, la verdad.