La película tiene momentos brillantes. La atmósfera es espesa, con una fotografía que a veces se siente vintage y otras moderna, creando un puente entre las dos épocas. La idea de que los personajes son obsesos de la película original y ven el nuevo asesinato como un "tributo" es genial. Juega con la idea del mito y la obsesión del true crime de una manera que se siente muy actual. Los primeros actos enganchan, te meten en el misterio de quién podría estar detrás de la máscara esta vez.
**¡ALERTA DE SPOILER!**
Y aquí es donde se desinfla un poco para mí. El giro final revela que no hay un solo asesino, sino una conspiración de townsfolk buscando venganza por un pasado turbio, usando al Hombre Fantasma como cortina humeante. Es un giro tan rebuscado y menos interesante que la simple idea de un legado de locura pura. Le quita todo el poder al mito original para convertirlo en un plan criminal ordinario. La escena en el campo de maíz, aunque bien shot, no tiene la fuerza del terror inexplicable de la original.
**Fin del Spoiler**
En el balance, la película se siente como una gran idea que no supo cómo terminar. Tiene estilo para dar y regalar, y un par de escenas de muerte son memorables. Pero al intentar ser demasiado inteligente con la trama, termina traicionando la esencia de lo que hace al Hombre Fantasma aterrador: su anonimato y motivación inexplicable.
¿La recomiendo? Si son fans del slasher y les gustan los giros, puede que les entretenga. Pero si buscan el terror puro y simple de la original, probablemente se queden con la misma sensación que yo: la de que este pueblo, aunque tiene estilo, al final no da tanto miedo como creías.
Sustos: 7/10 Suspenso; 7/10 Sangre: 8/10 Promedio: 7.33

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