¡Qué tal, maníacos del horror! Si pensaron que la primera parte nos dejó con la mandíbula en el suelo, agárrense, porque Smile 2 (2024) eleva la apuesta a niveles de locura total. Parker Finn regresa para demostrarnos que las secuelas no siempre son peores; a veces, son mucho más sangrientas, ruidosas y visualmente espectaculares.
Esta vez dejamos el hospital para subirnos al escenario. La protagonista es Skye Riley (una impresionante Naomi Scott), una estrella del pop mundial que intenta reconstruir su carrera tras un accidente fatal y problemas de adicción. Pero claro, el demonio de la sonrisa no entiende de fama. Tras presenciar la muerte violenta de un viejo conocido, Skye hereda la maldición justo antes de empezar su gira mundial. Imaginen tener visiones demoníacas mientras ensayan coreografías y miles de fans te gritan; es una receta para el desastre total.
Lo que brilla aquí es la actuación de Naomi Scott. Se deja la piel (literalmente) mostrando el colapso mental de una diva bajo presión. La película usa el brillo de la fama para contrastar con la suciedad del gore, con muertes que superan por mucho a la primera entrega. Hay una escena con una mancuerna de gimnasio que me hizo cerrar los ojos. ¡Brutal!
**¡ALERTA DE SPOILER!**
El final es una auténtica pesadilla circular. Skye cree que ha encontrado una forma de detener al demonio bajando su ritmo cardíaco hasta la muerte clínica en un congelador, pero todo —absolutamente todo el tercer acto— fue una alucinación creada por la entidad. La realidad es mucho peor: Skye está en el escenario de su concierto inaugural frente a miles de personas. En plena crisis, el demonio emerge de su cuerpo de una forma grotesca y ella se suicida frente a toda la audiencia usando su propio micrófono. ¿El resultado? La maldición ya no se pasó a una persona, se pasó a miles de testigos a la vez. Un game over masivo que deja la puerta abierta para un apocalipsis de sonrisas.
**¿LA RECOMIENDO?** ¡A ojos cerrados! Es más larga, más intensa y tiene mucha más personalidad que la primera. Si te gusta el terror psicológico mezclado con el exceso del body horror, esta película te va a encantar. Es un viaje de ansiedad pura que no te deja respirar. Le doy un 9/10. ¡Cuidado con el próximo concierto al que vayan! 🎤😁🩸
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