sola.
La cosa empieza bien. La pareja (Greg Kinnear y Rebecca Romijn) acepta el experimento, el niño revive, pero deben mudarse y guardar el secreto. Pronto, el pequeño tiene pesadillas y actúa raro. La tensión crece, la duda moral pica... y entonces el guion se desmorona.
**¡ACÁ VA EL PROBLEMA!**
De Niro no solo clonó al niño, sino que le **incrustó memorias de un gemelo malvado muerto**. Sí, leyeron bien. Lo que pudo ser un thriller psicológico profundo, se convierte en un desfile de fantasmas, poderes telequinéticos y un final apresurado lleno de agujeros. Hasta De Niro, con todo su talento, no salva este tercer acto desastroso.
Lo bueno: la atmósfera es inquietante, la idea inicial da miedo y el niño actor pasa de tierno a aterrador con credibilidad. Pero no alcanza.
**¿LA RECOMIENDO?** Solo si son fans de historias de clones y no les importa que una gran premisa termine en clichés. Es frustrante ver tanto potencial tirado a la basura. **Le doy un 5/10**. ¡A veces revivir algo no es buena idea! 🧬😵🔬

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