domingo, 24 de mayo de 2026

Creep 2 (2017)


 Hola a todos, amantes del found footage y de la incomodidad extrema! Si la primera parte nos dejó con un mal cuerpo terrible (imposible olvidar la máscara del lobo Peachfuzz), esta secuela logra lo imposible: superar a la original rompiendo todas las reglas de las secuelas de terror. Mark Duplass regresa para darnos una lección de cómo hacer que el espectador quiera gritar y reír al mismo tiempo.

En esta ocasión, nuestro asesino en serie favorito está pasando por la crisis de los cuarenta... pero versión psicópata. Se siente deprimido, ha perdido la chispa para matar y decide poner un anuncio buscando un videógrafo para documentar su vida y, eventualmente, su jubilación definitiva (que implica su suicidio). Quien responde al anuncio es Sara (Desiree Akhavan), una creadora de contenido frustrada que busca sujetos extraños para su canal de internet. Cuando Aaron le confiesa directamente que es un asesino en serie, ella no huye; piensa que es un artista excéntrico y decide seguirle el juego para conseguir el video de su vida. Es un choque de trenes psicológico brutal.

Lo más destacable es la química entre los dos protagonistas. Ya no es la dinámica de "depredador y presa" de la primera peli; aquí es un juego de poder. Sara es inteligente, no se asusta fácilmente y desafía constantemente la narrativa de Aaron, lo que descoloca por completo al asesino y genera una tensión sexual y psicológica rarísima pero magnética.

¡ALERTA DE SPOILER!

El clímax en el bosque es un torbellino de emociones. Tras un día de confesiones oscuras y momentos extrañamente íntimos, Aaron decide que el video debe terminar con un pacto de suicidio/asesinato. Apuñala a Sara y la entierra viva en una fosa poco profunda antes de intentar cortarse el cuello frente a la cámara. Sin embargo, Aaron comete un error por primera vez: no la mata bien. Sara emerge de la tierra, lo golpea con una pala y escapa. En la escena final, vemos a Sara en un lugar público, traumatizada, mientras alguien la graba desde lejos silbando la canción de Peachfuzz. Aaron sigue vivo, ha recuperado su inspiración y ella es su nueva musa.

¿LA RECOMIENDO? Es una obra de arte del terror minimalista. Es incómoda, original y demuestra que con dos actores brillantes y una cámara de mano se puede hacer mejor terror que con millones de dólares en efectos. Le doy un 9/10. ¡Mucho cuidado con los anuncios sospechosos en internet! 📹🐺🌲

domingo, 10 de mayo de 2026

Pontypool (2008)

 


¡Hola a todos, radioescuchas del horror! Si están cansados de los zombis que solo corren y muerden, prepárense para una de las premisas más locas de la historia: un virus que se transmite a través del lenguaje. Olviden las mordidas; aquí, una palabra cariñosa puede ser tu sentencia de muerte.

La película nos encierra en el sótano de una iglesia convertida en emisora de radio en el pequeño y nevado pueblo de Pontypool, Ontario. Grant Mazzy (un Stephen McHattie electrizante), un locutor de radio acabado y cínico, empieza a recibir reportes confusos sobre disturbios, gente repitiendo palabras sin sentido y ataques brutales. Lo brillante es que, durante casi toda la película, no vemos nada. Todo el horror ocurre a través de los testimonios que llegan por teléfono y los sonidos aterradores que se filtran por la señal. Es terror puro para la imaginación.

Lo más destacable es el concepto del virus lingüístico. El virus infecta ciertas palabras en inglés (palabras de afecto o repetición). Los infectados no son muertos vivientes, son personas cuyas mentes han quedado atrapadas en un bucle semántico, tratando desesperadamente de "entender" una palabra hasta que su única salida es devorar la boca de otro para detener el ruido.

¡ALERTA DE SPOILER!

El final es una batalla de ingenio contra la biología. Mazzy y su productora, Sydney, descubren que para sobrevivir deben "desorientar" al virus. En una escena icónica de manipulación psicológica, Mazzy convence a Sydney de que la palabra "Kill" (Matar) ya no significa muerte, sino "Kiss" (Beso). Al reescribir el significado de las palabras en sus cerebros, logran inmunizarse temporalmente. La película cierra con una explosión de caos mientras el ejército rodea la estación y Mazzy sigue transmitiendo, tratando de salvar al mundo con un juego de palabras mortal.

¿LA RECOMIENDO? Es una obra maestra del cine de bajo presupuesto. Es tensa, original y te deja pensando en cómo hablamos durante días. Si te gusta el terror que te exige usar el cerebro, búscala ya. Le doy un 7/10. ¡Y mucho cuidado con las palabras que usan hoy, podrían ser las últimas! 🎙️❄️🗣️

28 years later: The bone temple (2026)

 


¡Hola a todos, hambrientos de buen cine! Si pensaban que la saga de Exterminio se iba a quedar en "correr y gritar", The Bone Temple (Exterminio 4) viene a volarnos la cabeza. Nia DaCosta toma el relevo de Danny Boyle y nos entrega una película que es, a partes iguales, un tratado sobre la naturaleza del mal y una pesadilla visual inolvidable.

La historia nos lleva a un osario gigante en una Inglaterra devastada, donde el Dr. Ian Kelson (un magistral Ralph Fiennes) cuida de los muertos y, sorprendentemente, de un infectado Alfa llamado Samson. Pero el verdadero terror no viene solo de los infectados, sino de la banda de los "Dedos", liderada por el psicópata Sir Jimmy Crystal (Jack O'Connell), un tipo que cree que Satán es su padre y que obliga a sus seguidores a despellejar gente. ¡Bienvenidos al nuevo medievo!

Lo más destacable es la evolución de los infectados. Ver a Samson (Chi Lewis-Parry) recuperando pizcas de cordura, vistiéndose solo y pronunciando palabras bajo el efecto de sedantes, es algo que cambia las reglas del juego. Y ni hablemos de la escena improvisada donde Kelson y el infectado bailan al ritmo de "Rio" de Duran Duran. ¡Cine puro y bizarro!

¡ALERTA DE SPOILER! (EL MOMENTO DE LA BESTIA)

El clímax es una locura total: Kelson, obligado por Sir Jimmy a hacerse pasar por Satanás, monta un espectáculo pirotécnico al ritmo de "The Number of the Beast" de Iron Maiden para drogar y manipular a la banda. Todo termina en sangre: Sir Jimmy asesina a Kelson, pero termina crucificado boca abajo por su propia gente. ¿Y lo mejor? Al final, aparece Cillian Murphy retomando su papel de Jim, ahora un sobreviviente curtido que rescata a los protagonistas con su hija Sam. ¡El cierre perfecto para dejarnos con ganas de la quinta entrega!

¿LA RECOMIENDO? Es una película arriesgada, extraña y visualmente impecable (filmada con la Arri Alexa 35, nada de iPhones aquí). Explora la maldad humana con una crudeza que te revuelve el estómago. Le doy un 9.5/10. ¡Lleven protección, porque el Templo de los Huesos no perdona a nadie! 🦴🕯️☣️