¡Hola a todos, radioescuchas del horror! Si están cansados de los zombis que solo corren y muerden, prepárense para una de las premisas más locas de la historia: un virus que se transmite a través del lenguaje. Olviden las mordidas; aquí, una palabra cariñosa puede ser tu sentencia de muerte.
La película nos encierra en el sótano de una iglesia convertida en emisora de radio en el pequeño y nevado pueblo de Pontypool, Ontario. Grant Mazzy (un Stephen McHattie electrizante), un locutor de radio acabado y cínico, empieza a recibir reportes confusos sobre disturbios, gente repitiendo palabras sin sentido y ataques brutales. Lo brillante es que, durante casi toda la película, no vemos nada. Todo el horror ocurre a través de los testimonios que llegan por teléfono y los sonidos aterradores que se filtran por la señal. Es terror puro para la imaginación.
Lo más destacable es el concepto del virus lingüístico. El virus infecta ciertas palabras en inglés (palabras de afecto o repetición). Los infectados no son muertos vivientes, son personas cuyas mentes han quedado atrapadas en un bucle semántico, tratando desesperadamente de "entender" una palabra hasta que su única salida es devorar la boca de otro para detener el ruido.
¡ALERTA DE SPOILER!
El final es una batalla de ingenio contra la biología. Mazzy y su productora, Sydney, descubren que para sobrevivir deben "desorientar" al virus. En una escena icónica de manipulación psicológica, Mazzy convence a Sydney de que la palabra "Kill" (Matar) ya no significa muerte, sino "Kiss" (Beso). Al reescribir el significado de las palabras en sus cerebros, logran inmunizarse temporalmente. La película cierra con una explosión de caos mientras el ejército rodea la estación y Mazzy sigue transmitiendo, tratando de salvar al mundo con un juego de palabras mortal.
¿LA RECOMIENDO? Es una obra maestra del cine de bajo presupuesto. Es tensa, original y te deja pensando en cómo hablamos durante días. Si te gusta el terror que te exige usar el cerebro, búscala ya. Le doy un 7/10. ¡Y mucho cuidado con las palabras que usan hoy, podrían ser las últimas! 🎙️❄️🗣️

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