¡Hola a todos, investigadores de lo oculto! Hoy nos adentramos en una de las curiosidades más extrañas del terror japonés. En 1998, Japón lanzó dos secuelas de Ringu simultáneamente: Ringu 2 (la que todos conocen) y Rasen. Mientras que la primera optó por el horror sobrenatural puro, Rasen intentó seguir fielmente la novela de Koji Suzuki, convirtiendo la maldición de Sadako en algo mucho más biológico y... perturbador.
La historia sigue al Dr. Mitsuo Ando, un patólogo que realiza la autopsia de su amigo Ryuji Takayama (el exesposo de la protagonista de la primera parte). Durante el procedimiento, encuentra una nota en el estómago de Ryuji con un código críptico. Pronto, la investigación lo lleva al video maldito, pero aquí el giro es científico: el virus de Sadako ha mutado. Ya no se trata solo de morir a los siete días; el virus está intentando replicar el ADN de Sadako en el mundo real a través de las células de quienes ven la cinta.
Lo más destacable es su enfoque de ciencia ficción oscura. Es una película mucho más clínica y fría que la original. No busca el susto fácil, sino crear una sensación de desesperanza biológica. La idea de que una maldición pueda ser un virus que infecta la realidad es fascinante y aterradora a partes iguales.
¡ALERTA DE SPOILER!
El final es pura locura existencial. Descubrimos que Sadako ha logrado renacer físicamente usando el cuerpo de Mai Takano (la asistente de Ryuji). Pero el giro final es el más amargo: Ryuji, el amigo de Ando, planeó su propia muerte y resurrección. Ryuji vuelve a la vida gracias a Sadako y ambos convencen a Ando de ayudarles a propagar el virus (ahora en forma de libro, no solo video) a cambio de resucitar a su propio hijo fallecido. La película termina con la humanidad condenada: la maldición ya no es un fantasma en un pozo, es una plaga genética que reemplazará a la raza humana.
¿LA RECOMIENDO? Es una película divisiva. Si buscas sustos como los de Ringu, te decepcionará. Pero si te gusta el horror conceptual y quieres ver una versión de Sadako mucho más carnal y manipuladora, es una pieza de culto necesaria. Le doy un 7/10. ¡A veces la ciencia da más miedo que los fantasmas! 🧬📼💀


