viernes, 17 de abril de 2026

An American Werewolf in London (1981)

 


¡Hola a todos, amantes de la luna llena y el látex! Hoy nos ponemos de pie para recibir a un peso pesado: An American Werewolf in London. Esta película no solo es una mezcla perfecta entre comedia negra y horror puro, sino que también es la responsable de que la Academia creara el Oscar al Mejor Maquillaje, gracias al trabajo revolucionario del genio Rick Baker.

La historia sigue a David y Jack, dos estudiantes estadounidenses que recorren los páramos de Yorkshire. Tras ignorar la advertencia de los locales de "no apartarse del camino", son atacados por una bestia feroz. Jack muere brutalmente, pero David sobrevive para enfrentar una maldición mucho peor: convertirse en un licántropo. Lo que sigue es un descenso a la locura en la vibrante ciudad de Londres, donde David es visitado por el cadáver en descomposición de su amigo Jack, quien le ruega que se quite la vida antes de que la luna llena lo obligue a matar.

Lo más destacable es, sin duda, la secuencia de transformación. A diferencia de las películas clásicas donde se usaban cortes de cámara o fundidos, aquí vemos cómo los huesos se rompen, el hocico se alarga y el dolor es palpable. Es, hasta el día de hoy, la mejor transformación de hombre lobo jamás filmada.

**¡ALERTA DE SPOILER!**

El clímax en Piccadilly Circus es un caos absoluto de sangre y choques de autos. David, ya convertido en una bestia cuadrúpeda y masiva, es acorralado en un callejón. Su interés romántico, la enfermera Alex, intenta llegar a su lado humano, pero el instinto animal es total. La policía abre fuego y David muere, regresando a su forma humana, desnudo y acribillado en el asfalto. El final es abrupto: la música de "Bad Moon Rising" o "Blue Moon" nos despide con una ironía amarga, recordándonos que en esta historia no hubo héroes, solo una tragedia inevitable marcada por el destino.

**¿LA RECOMIENDO?** Si no la has visto, no puedes llamarte fan del terror. Es divertida, aterradora y técnicamente perfecta. Es el estándar de oro del cine de licántropos. Le doy un 10/10. ¡Y recuerden: aléjense de los páramos cuando la luna brille! 🌕🐺

The Call (2020) aka Kol.

 


¡Hola a todos, amantes de las paradojas y los asesinos implacables! Hoy hablamos de The Call (El teléfono), una joya surcoreana dirigida por Lee Chung-hyun. Si creían que cambiar el pasado siempre traía cosas buenas (como en Back to the Future), esta película viene a darles una lección de terror. Es un juego del gato y el ratón donde el tablero es el tiempo y el arma es un viejo teléfono inalámbrico.

La trama sigue a Seo-yeon, una joven que regresa a su casa de la infancia y comienza a recibir llamadas de Young-sook, una mujer que vive en esa misma casa, pero en el año 1999. Al principio, ambas forman una amistad e intentan ayudarse: Young-sook salva al padre de Seo-yeon en el pasado, cambiando el presente de forma maravillosa. Sin embargo, la gratitud se convierte en pesadilla cuando Seo-yeon descubre que su "amiga" del pasado es en realidad una peligrosa sociópata. Al intentar detenerla, desata una reacción en cadena donde cada movimiento en el pasado altera su realidad de formas cada vez más sangrientas.

Lo más destacable es la actuación de Jeon Jong-seo como Young-sook. Su transformación de víctima a villana absoluta es aterradora. La dirección utiliza cambios visuales en la casa en tiempo real para mostrar cómo el presente se desmorona cada vez que el pasado cambia, creando una tensión constante y asfixiante.

**¡ALERTA DE SPOILER!**

El final es uno de los más crueles y comentados del género. Tras una lucha desesperada, parece que la madre de Seo-yeon logra derrotar a la asesina en 1999, permitiendo que Seo-yeon se reencuentre con ella en el presente. Pero, en una escena post-créditos demoledora, vemos que la Young-sook del futuro logró advertir a su versión del pasado por teléfono. La historia cambia de nuevo en un parpadeo: la madre desaparece junto a Seo-yeon, y vemos a la asesina, ahora anciana, manteniendo cautiva a la protagonista en el sótano. El mal ganó porque tenía el control de la línea telefónica. No hubo escapatoria, solo un bucle de sufrimiento.

**¿LA RECOMIENDO?** ¡Totalmente! Es inteligente, rápida y visualmente impecable. Es, sin duda, uno de los mejores thrillers que ha producido Corea del Sur para Netflix. Le doy un 9/10. ¡Piénsenlo dos veces antes de contestar una llamada de un número desconocido! ☎️⏳🩸

domingo, 12 de abril de 2026

The willies (1990)

 


¡Hola a todos, nostálgicos del terror de los 90! Hoy recordamos The Willies, una película que se siente como el hermano rebelde y viscoso de Escalofríos (Goosebumps). Dirigida por Ken Daggett, esta cinta es una antología de leyendas urbanas contadas por tres niños que acampan en su jardín. Es el ejemplo perfecto de ese cine de terror "para niños" que, honestamente, tenía escenas mucho más perturbadoras de lo que recordamos.

La película se divide en varias historias cortas, pero las dos principales son las que se quedaron grabadas en nuestra memoria colectiva. La primera trata sobre un niño que descubre que su profesor es en realidad un monstruo que devora alumnos, y la segunda —la más famosa y asquerosa— sigue a un chico obsesionado con las moscas que termina recibiendo una lección inolvidable de parte de sus "amigas" con alas. Todo esto aderezado con cameos curiosos, como el de Sean Astin (El Señor de los Anillos).

Lo más destacable es su uso de efectos prácticos. En los 90 no escatimaban en látex y baba. La película logra un equilibrio extraño entre la comedia infantil y momentos de puro horror corporal que te revuelven el estómago, especialmente en la escena del inodoro o la transformación del profesor.

**¡ALERTA DE SPOILER!**

¿Quién puede olvidar el final de la historia de las moscas? El niño, que solía arrancarles las alas para divertirse, es atraído a una habitación gigante donde una mosca humanoide de tamaño real le devuelve el favor. El plano del niño gritando mientras se da cuenta de su destino es puro combustible de pesadillas. Al final de la película, la realidad y las historias se mezclan cuando los niños que cuentan los relatos se dan cuenta de que el "tío" que los acompaña tiene intenciones bastante siniestras, cerrando con un giro clásico de antología donde el narrador es el verdadero monstruo.

**¿LA RECOMIENDO?** Es una joya de culto que vale la pena ver por pura nostalgia o por curiosidad histórica. No es una obra maestra del cine, pero tiene una personalidad única y ese encanto "sucio" de los efectos especiales pre-CGI. Le doy un 6.5/10. ¡Y por favor, piénsenlo dos veces antes de entrar a un baño público!