viernes, 17 de abril de 2026

The Call (2020) aka Kol.

 


¡Hola a todos, amantes de las paradojas y los asesinos implacables! Hoy hablamos de The Call (El teléfono), una joya surcoreana dirigida por Lee Chung-hyun. Si creían que cambiar el pasado siempre traía cosas buenas (como en Back to the Future), esta película viene a darles una lección de terror. Es un juego del gato y el ratón donde el tablero es el tiempo y el arma es un viejo teléfono inalámbrico.

La trama sigue a Seo-yeon, una joven que regresa a su casa de la infancia y comienza a recibir llamadas de Young-sook, una mujer que vive en esa misma casa, pero en el año 1999. Al principio, ambas forman una amistad e intentan ayudarse: Young-sook salva al padre de Seo-yeon en el pasado, cambiando el presente de forma maravillosa. Sin embargo, la gratitud se convierte en pesadilla cuando Seo-yeon descubre que su "amiga" del pasado es en realidad una peligrosa sociópata. Al intentar detenerla, desata una reacción en cadena donde cada movimiento en el pasado altera su realidad de formas cada vez más sangrientas.

Lo más destacable es la actuación de Jeon Jong-seo como Young-sook. Su transformación de víctima a villana absoluta es aterradora. La dirección utiliza cambios visuales en la casa en tiempo real para mostrar cómo el presente se desmorona cada vez que el pasado cambia, creando una tensión constante y asfixiante.

**¡ALERTA DE SPOILER!**

El final es uno de los más crueles y comentados del género. Tras una lucha desesperada, parece que la madre de Seo-yeon logra derrotar a la asesina en 1999, permitiendo que Seo-yeon se reencuentre con ella en el presente. Pero, en una escena post-créditos demoledora, vemos que la Young-sook del futuro logró advertir a su versión del pasado por teléfono. La historia cambia de nuevo en un parpadeo: la madre desaparece junto a Seo-yeon, y vemos a la asesina, ahora anciana, manteniendo cautiva a la protagonista en el sótano. El mal ganó porque tenía el control de la línea telefónica. No hubo escapatoria, solo un bucle de sufrimiento.

**¿LA RECOMIENDO?** ¡Totalmente! Es inteligente, rápida y visualmente impecable. Es, sin duda, uno de los mejores thrillers que ha producido Corea del Sur para Netflix. Le doy un 9/10. ¡Piénsenlo dos veces antes de contestar una llamada de un número desconocido! ☎️⏳🩸

domingo, 12 de abril de 2026

The willies (1990)

 


¡Hola a todos, nostálgicos del terror de los 90! Hoy recordamos The Willies, una película que se siente como el hermano rebelde y viscoso de Escalofríos (Goosebumps). Dirigida por Ken Daggett, esta cinta es una antología de leyendas urbanas contadas por tres niños que acampan en su jardín. Es el ejemplo perfecto de ese cine de terror "para niños" que, honestamente, tenía escenas mucho más perturbadoras de lo que recordamos.

La película se divide en varias historias cortas, pero las dos principales son las que se quedaron grabadas en nuestra memoria colectiva. La primera trata sobre un niño que descubre que su profesor es en realidad un monstruo que devora alumnos, y la segunda —la más famosa y asquerosa— sigue a un chico obsesionado con las moscas que termina recibiendo una lección inolvidable de parte de sus "amigas" con alas. Todo esto aderezado con cameos curiosos, como el de Sean Astin (El Señor de los Anillos).

Lo más destacable es su uso de efectos prácticos. En los 90 no escatimaban en látex y baba. La película logra un equilibrio extraño entre la comedia infantil y momentos de puro horror corporal que te revuelven el estómago, especialmente en la escena del inodoro o la transformación del profesor.

**¡ALERTA DE SPOILER!**

¿Quién puede olvidar el final de la historia de las moscas? El niño, que solía arrancarles las alas para divertirse, es atraído a una habitación gigante donde una mosca humanoide de tamaño real le devuelve el favor. El plano del niño gritando mientras se da cuenta de su destino es puro combustible de pesadillas. Al final de la película, la realidad y las historias se mezclan cuando los niños que cuentan los relatos se dan cuenta de que el "tío" que los acompaña tiene intenciones bastante siniestras, cerrando con un giro clásico de antología donde el narrador es el verdadero monstruo.

**¿LA RECOMIENDO?** Es una joya de culto que vale la pena ver por pura nostalgia o por curiosidad histórica. No es una obra maestra del cine, pero tiene una personalidad única y ese encanto "sucio" de los efectos especiales pre-CGI. Le doy un 6.5/10. ¡Y por favor, piénsenlo dos veces antes de entrar a un baño público! 

Sorority House Massacre (1986)

 


¡Hola a todos, nostálgicos del video club y las masacres ochenteras! Hoy sacamos del estante Sorority House Massacre. Dirigida por Carol Frank, esta película es un ejemplo fascinante de cómo la era dorada del slasher intentó replicar la fórmula de Michael Myers, pero añadiendo un toque de conexión psíquica que la hace bastante peculiar. No esperen grandes presupuestos, pero sí mucha atmósfera de pesadilla y los tropos clásicos que tanto nos gustan.

La historia sigue a Beth, una universitaria que decide quedarse con sus compañeras de fraternidad durante un fin de semana festivo. Sin embargo, Beth comienza a tener visiones aterradoras sobre un hombre con un cuchillo. Lo que ella no sabe es que tiene un pasado traumático olvidado y que su hermano, quien cometió una masacre familiar años atrás, acaba de escapar del hospital psiquiátrico. El vínculo mental entre ambos guía al asesino directamente hacia la casa, donde las chicas están atrapadas en una noche de terror absoluto.

Lo más destacable es su ambientación onírica. La película juega mucho con los sueños de Beth, difuminando la línea entre lo que está pasando y sus visiones. Aunque el ritmo es un poco más lento que otros slashers de la época, la tensión se construye bien hacia el clímax final.

**¡ALERTA DE SPOILER!**

El enfrentamiento final revela que Beth y el asesino, Bobby, son hermanos. Ella fue la única sobreviviente de su primer ataque cuando eran niños, pero bloqueó el recuerdo. Tras una persecución por toda la casa donde sus amigas van cayendo una a una, Beth logra enfrentar su miedo. En un giro de justicia poética, utiliza el mismo cuchillo de su hermano para acabar con él. La película termina con Beth siendo llevada en una ambulancia, con la mirada perdida, sugiriendo que, aunque el asesino murió, el trauma y la conexión mental la han dejado marcada para siempre.

**¿LA RECOMIENDO?** Si eres fanático del cine de terror de los 80 y disfrutas de las películas tipo Halloween o The Slumber Party Massacre, esta es una parada obligatoria. Tiene ese grano de película antigua y ese sintetizador ambiental que te transporta de inmediato a la época. Le doy un 6/10. ¡Cuidado con quién comparten su árbol genealógico! 🔪🏠🩸