domingo, 28 de diciembre de 2025

Weapons (2025)


 ¡Hola, adictos a los giros de guion que te rompen la nuca! Hoy por fin le ponemos las manos encima a Weapons, lo nuevo de Zach Cregger. Si después de Barbarian pensábamos que este tipo no podía superarse en originalidad, estábamos muy equivocados. Esta no es solo una película de terror; es un rompecabezas coral, épico y profundamente perturbador que mezcla brujería, crímenes reales y desapariciones en un pueblo pequeño.

Con un repartazo encabezado por Josh Brolin y Julia Garner, la trama se nos presenta como una antología interconectada (muy al estilo de Magnolia, pero con mucha más sangre y oscuridad). Todo gira en torno a la desaparición de unos niños en una comunidad rural y cómo este evento desata una cadena de violencia que parece no tener fin. Lo mejor es cómo Cregger maneja el ritmo: te suelta pistas, te cambia el punto de vista y, cuando crees que entiendes hacia dónde va la bala, te dispara en otra dirección.

La atmósfera es densa, húmeda y se siente peligrosa en cada fotograma. Aquí el terror no viene de monstruos bajo la cama, sino de lo que las personas son capaces de hacerse unas a otras bajo la influencia de algo mucho más antiguo y maligno.

**¡ALERTA DE SPOILER!**

El clímax es una locura visual. Descubrimos que la violencia del pueblo no es azarosa, sino un ritual cíclico para alimentar a una entidad que habita en los cimientos de la comunidad. El personaje de Brolin, que parece el héroe típico, acaba descubriendo que su propio linaje es la "llave" de todo el desastre. La escena de la confrontación en el bosque, donde las líneas temporales se cruzan y vemos las "armas" del título (objetos cotidianos cargados de una energía maldita), es de lo más creativo que he visto en años. El final es desolador: el ciclo se completa y la oscuridad se traga al pueblo, dejando claro que hay deudas de sangre que nunca se terminan de pagar.

**¿LA RECOMIENDO?** Sin dudarlo. Es cine de terror con mayúsculas: inteligente, ambicioso y visualmente impactante. Cregger confirma que es el nuevo maestro del género. Eso sí, prepárense para salir del cine con la cabeza dando vueltas. Le doy un 9.5/10. ¡Cuidado con lo que guardan en el sótano! 🔪🌲🌑

jueves, 18 de diciembre de 2025

Smile 2 (2024)


¡Qué tal, maníacos del horror! Si pensaron que la primera parte nos dejó con la mandíbula en el suelo, agárrense, porque Smile 2 (2024) eleva la apuesta a niveles de locura total. Parker Finn regresa para demostrarnos que las secuelas no siempre son peores; a veces, son mucho más sangrientas, ruidosas y visualmente espectaculares.

Esta vez dejamos el hospital para subirnos al escenario. La protagonista es Skye Riley (una impresionante Naomi Scott), una estrella del pop mundial que intenta reconstruir su carrera tras un accidente fatal y problemas de adicción. Pero claro, el demonio de la sonrisa no entiende de fama. Tras presenciar la muerte violenta de un viejo conocido, Skye hereda la maldición justo antes de empezar su gira mundial. Imaginen tener visiones demoníacas mientras ensayan coreografías y miles de fans te gritan; es una receta para el desastre total.

Lo que brilla aquí es la actuación de Naomi Scott. Se deja la piel (literalmente) mostrando el colapso mental de una diva bajo presión. La película usa el brillo de la fama para contrastar con la suciedad del gore, con muertes que superan por mucho a la primera entrega. Hay una escena con una mancuerna de gimnasio que me hizo cerrar los ojos. ¡Brutal!

**¡ALERTA DE SPOILER!**

El final es una auténtica pesadilla circular. Skye cree que ha encontrado una forma de detener al demonio bajando su ritmo cardíaco hasta la muerte clínica en un congelador, pero todo —absolutamente todo el tercer acto— fue una alucinación creada por la entidad. La realidad es mucho peor: Skye está en el escenario de su concierto inaugural frente a miles de personas. En plena crisis, el demonio emerge de su cuerpo de una forma grotesca y ella se suicida frente a toda la audiencia usando su propio micrófono. ¿El resultado? La maldición ya no se pasó a una persona, se pasó a miles de testigos a la vez. Un game over masivo que deja la puerta abierta para un apocalipsis de sonrisas.

**¿LA RECOMIENDO?** ¡A ojos cerrados! Es más larga, más intensa y tiene mucha más personalidad que la primera. Si te gusta el terror psicológico mezclado con el exceso del body horror, esta película te va a encantar. Es un viaje de ansiedad pura que no te deja respirar. Le doy un 9/10. ¡Cuidado con el próximo concierto al que vayan! 🎤😁🩸

Smile (2022)

 

¡Hola, gente que odia ir al dentista! Hoy toca hablar del fenómeno que nos hizo mirar mal a cualquiera que sonriera demasiado en la calle: Smile (2022). Dirigida por Parker Finn, esta película tomó una premisa sencilla (que recuerda mucho a The Ring o It Follows) y la convirtió en una máquina de generar ansiedad y saltos en la butaca.

La historia sigue a la Dra. Rose Cotter (una sufrida Sosie Bacon), una psiquiatra que presencia el suicidio brutal y extraño de una paciente que, antes de cortarse el cuello, le dedica una sonrisa de oreja a oreja. A partir de ahí, la vida de Rose se desmorona. Empieza a ver esa sonrisa maldita en todos lados: en desconocidos, en sus pacientes, en sus amigos. Es una maldición que se alimenta del trauma y que te persigue hasta que te quiebra.

Lo que hace que Smile funcione es su diseño de sonido y su dirección agresiva. No tiene vergüenza en usar jumpscares ruidosos, pero también sabe construir momentos de terror psicológico puro, como la escena de la fiesta de cumpleaños o la visita a la cárcel. Bacon carga la película sobre sus hombros, transmitiendo una desesperación que se siente real y agotadora.

**¡ALERTA DE SPOILER!**

La película juega con la idea de vencer al trauma enfrentándolo, pero al final nos da una bofetada de realidad pesimista. Rose va a su casa de la infancia para aislarse y enfrentar al demonio. Parece que gana, matando a la versión monstruosa de su madre... pero todo es una alucinación cruel de la entidad. El final es desolador: el demonio se revela en su forma real (una cosa gigante, sin piel y con muchas mandíbulas) y se mete literalmente dentro de la boca de Rose. Su ex-novio, Joel, llega justo a tiempo para ver a Rose, ahora poseída y sonriendo macabramente, prenderse fuego a sí misma. El ciclo no se rompe, se pasa a Joel. El mal gana.

**¿LA RECOMIENDO?** Sí, es terror comercial del bueno. Efectiva, bien filmada y con imágenes que se te quedan grabadas (como la hermana con el cuello colgando). Si buscas algo que te mantenga tenso y no te importa un final deprimente, es un must-watch. Le doy un 8/10. ¡Y recuerden lavarse los dientes! 🦷😁🔥