viernes, 5 de diciembre de 2025

Evil Dead Rise (2023)

¡Hola, amantes de la sangre y los libros prohibidos! Hoy toca limpiar el piso porque Evil
Dead Rise
(2023) nos trae litros y litros de hemoglobina. Dirigida por Lee Cronin (con la bendición de Sam Raimi y Bruce Campbell), esta entrega saca la franquicia de la cabaña en el bosque y la mete en un edificio de apartamentos en Los Ángeles, y vaya que funciona.

La historia sigue a Beth, quien visita a su hermana mayor Ellie, una madre soltera que vive con sus tres hijos. Todo se va al diablo cuando un terremoto descubre una bóveda en el edificio y uno de los chicos encuentra el Necronomicón (o una de sus variantes). A partir de ahí, la posesión demoníaca no tarda en llegar, convirtiendo a la madre (una espectacular y aterradora Alyssa Sutherland) en una máquina de matar sádica que atormenta a su propia familia.

Lo mejor de la cinta es que no se guarda nada. Es brutal, visceral y ruidosa. El diseño de sonido es envolvente y los efectos prácticos son una carta de amor a los fans del gore. La escena del rallador de queso ya es legendaria por mérito propio.

**¡ALERTA DE SPOILER!**

Aquí no hay piedad ni para los niños. Una vez que Ellie es poseída, mata a los vecinos y a sus propios hijos uno por uno. El clímax es una locura: los cuerpos de Ellie y los hijos muertos se fusionan en una abominación de carne llamada "The Marauder". Beth y la pequeña Kassie huyen al estacionamiento, donde usan una trituradora de madera para convertir al monstruo en carne molida. Ah, y el final conecta con la escena del lago del principio, confirmando que la infección salió del edificio. Un ciclo sin fin.

**¿LA RECOMIENDO?** ¡Por supuesto! Es una digna sucesora del remake de 2013, mezclando la seriedad de esa película con el caos frenético de Evil Dead 2. Si tienes estómago fuerte y amas el gore creativo, es obligatoria. Si te mareas con ver sangre, mejor pon Disney+. Le doy un 8.5/10. ¡Groovy! 🩸📖 

miércoles, 3 de diciembre de 2025

Hotel de Sade (2013)

 ¡Hola, buscadores de rarezas y cine extremo! Hoy nos ponemos serios (y un poco
perturbados) con Hotel de Sade (2013), una cinta dirigida por Oman Dhas que seguramente pasó bajo el radar de muchos. Ojo, no confundir con el clásico de Jess Franco ni con adaptaciones directas del Marqués; esto es una producción indie asiática (Singapur/China) que mezcla thriller psicológico con un horror visceral muy particular.

La historia sigue a Zhang Li, un hombre destrozado por la culpa que cree haber matado a su propia hija en un intento fallido de rescate. Buscando castigo (o quizás una retorcida redención), termina en el misterioso "Paradise Hotel", un lugar donde no te ponen bombones en la almohada, sino que satisfacen tus deseos más bestiales y dolorosos. Aquí gobierna el enigmático "Burnt Man" (Hombre Quemado), un tipo que parece salido de una pesadilla de Clive Barker.

Lo interesante de la película es su atmósfera opresiva. No tiene el presupuesto de Hollywood, y se nota, pero lo compensa con una suciedad visual que te hace sentir incómodo. Es cine sobre el dolor, literalmente.

**¡ALERTA DE SPOILER!**

La película se pone densa. Zhang Li no va al hotel a salvarse, sino a ser "desmantelado". La trama revela que el hotel es básicamente un purgatorio de carne donde los clientes pagan con su integridad física. El giro final es desolador: Zhang Li descubre que su búsqueda de castigo es infinita. No hay salida ni perdón, solo una espiral de mutilación bajo la mirada del Burnt Man. El protagonista termina siendo parte de la colección de horrores del hotel, perdiendo no solo su cuerpo, sino lo poco que le quedaba de mente. Un final nihilista a más no poder.

**¿LA RECOMIENDO?** Es difícil. Si te gusta el cine underground, sucio y con temáticas de culpa y tortura (tipo Hostel pero más místico/psicológico), dale una oportunidad. Si buscas una peli de terror convencional o tienes el estómago débil, huye. Tiene fallos de ritmo y actuación, pero la idea es potente. Le doy un 6/10. ¡Cuidado con lo que desean en recepción! 🏨🩸🔥




lunes, 1 de diciembre de 2025

Open Grave (2013)

¡Saludos, adictos al suspenso y las fosas comunes! Hoy toca revisar Open Grave (2013), una de esas joyitas que pasaron algo desapercibidas pero que merecen un vistazo. Dirigida por Gonzalo López-Gallego y protagonizada por el siempre intenso Sharlto Copley (District 9), esta película juega con uno de mis recursos favoritos (y a veces odiados): la amnesia colectiva.

La película arranca con todo: un hombre (Copley) despierta en
una fosa llena de cadáveres en medio del bosque, sin recordar quién es ni cómo llegó ahí. Al salir, encuentra una cabaña con otras cinco personas en la misma situación. Nadie sabe nada, todos tienen armas cerca y la desconfianza está por las nubes. ¿Son asesinos? ¿Son víctimas? ¿Qué son esos "gritos" que se escuchan afuera?

Lo que funciona genial aquí es la atmósfera de paranoia. No es una película de terror de sustos rápidos, sino un thriller psicológico con toques de cine de infectados. La fotografía es gris y sucia, lo que ayuda a sentir la desesperación del grupo. Las actuaciones son sólidas, especialmente la de Copley, que carga con el peso de la duda durante toda la cinta.

**¡ALERTA DE SPOILER!**

Aquí viene el giro de tuerca que cambia todo. A medida que recuperan la memoria, descubrimos que no son criminales, sino un equipo médico y de seguridad. Hay una plaga global que convierte a la gente en violentos (tipo zombis, pero vivos). Jonah (Copley) no es el asesino, sino el doctor que estaba cerca de la cura. La tragedia es que su amnesia interrumpió el proceso. El final es cíclico y algo deprimente: Jonah vuelve a caer en la fosa para sobrevivir, perdiendo la memoria otra vez justo cuando llegan los rescatistas.

**¿LA RECOMIENDO?** Sí, es una propuesta interesante que mezcla Saw con 28 Days Later, pero sin tanta acción frenética. Si te gustan los rompecabezas donde no sabes quién es el malo hasta el final, te va a entretener. No es perfecta, tiene algunos huecos de guion, pero cumple. Le doy un 7/10. ¡Ojo con dónde despiertan mañana! 🧟‍♂️💉🌲