Hoy toca una dura y brutal. 7 días es una película
francesa-canadiense del 2010 que no es para cualquiera. Se los advierto de
entrada: es un viaje crudo, visceral y extremadamente perturbador. No es
entretenimiento; es una prueba de resistencia emocional.
La trama sigue a Bruno Hamel, un cirujano cuya vida perfecta
se desmorona cuando su hija de 8 años es violada y asesinada. El dolor es tan
palpable que duele verlo. Pero la película no se queda solo en el lamento: el
padre captura al asesino y, antes de entregarlo a la policía en 7 días, se
encierra con él para infligirle el mismo dolor que él sintió. La premisa es una
pregunta ética devastadora: ¿hasta dónde puede llegar el dolor de un padre?
El director Daniel Grou (Podz) no te da un respiro. La
cámara es fría, clínica, como si fueras un testigo incómodo de cada acto de
venganza. No hay música que alivie la tensión, solo el sonido de la angustia y
la violencia. Es una película que se siente sucia, agotadora, porque no
glorifica la venganza; te muestra su espiral de horror y vacío. Cada tortura
que Bruno aplica no lo acerca a la paz, sino que lo hunde más en la misma
miseria del monstruo que tiene frente a él.
ALERTA DE SPOILER
El final no ofrece redención. Cuando Bruno cumple su semana
y sale, vacío, a enfrentar su vida destruida, entendés que perdió todo. La
venganza no le devolvió a su hija; solo mató lo que quedaba de él. Es un
desenlace desgarrador que no juzga, solo muestra las consecuencias.
Fin del Spoiler
¿La recomiendo? Es complicado. No es una película para
"disfrutar". Es una experiencia intensa sobre el dolor, la pérdida y
los límites de la humanidad. Si tienen el estómago y la mente preparados para
un drama pesado y sin concesiones, es una película poderosa y bien actuada.
Pero si buscan entretenimiento, huyan de esta. Es de esas que se ven una vez y
no se olvidan. 7/10 por su crudeza y efectividad.
Bueno, hoy les traigo una joyita británica que se me había
pasado: *The Awakening*. Si les gustan esas películas de fantasmas de atmósfera
densa, con mansiones lúgubres y dramas personales, esta les puede interesar. No
es el terror de sustos fáciles, es más bien una vibra de melancolía y misterio
que te atrapa lentamente.
La historia nos presenta a Florence Cathcart, una mujer en los
años 20 que se dedica a desenmascarar médiums farsantes y fenómenos
paranormales. Es escéptica, inteligente y dueña de un pasado con mucho dolor.
Su nuevo caso la lleva a un internado para niños en el campo, donde la supuesta
fantasma de un alumno fallecido está aterrando a todos. Hasta ahí, todo muy
clásico. Pero la película se construye con una elegancia y un cuidado visual
que te transportan completamente.
La mansión es un personaje más, llena de pasillos oscuros,
muñecas espeluznantes y ese silencio que solo rompe el crujir de la madera. La
dirección es paciente, te va metiendo en el ambiente gota a gota. No hay prisa
por asustarte, sino por hacerte sentir la misma duda que Florence: ¿realmente
hay algo ahí, o todo es producto de la histeria y la soledad?
**¡ALERTA DE SPOILER!** No sigan si no la han visto.
La gran jugada de la película es el giro de tuerca final.
Justo cuando tú, como Florence, crees haber encontrado una explicación lógica
(el niño vivo escondido en las paredes), la película te demuestra que estabas
equivocado. El fantasma *era* real. Pero no era el fantasma malvado que todos
pensaban. Era el espíritu de un niño inocente, víctima de abusos, que solo
buscaba justicia y compañía. Ese momento es brutal porque no solo desarma toda
la investigación de Florence, sino que le demuestra que el mundo que había
negado toda su vida sí existía. Y lo más importante: ese encuentro con lo
sobrenatural no la destruye, sino que la cura. Le permite enfrentar su propio
trauma y su culpa por la muerte de su amor, sanando finalmente esa herida que
cargaba desde siempre.
**Fin del Spoiler**
¿Es perfecta? Tal vez el ritmo sea un poco lento para
algunos, y el giro puede sentirse un poco forzado si no estás metido en la
historia. Pero a mí me funcionó de maravilla.
La recomiendo mucho si buscan un ghost story con clase, con
un corazón enorme bajo su capa de terror. No es para los que buscan sustos a
gritos, sino para los que disfrutan de un buen drama con fantasmas de por
medio. Una película que, al final, resulta más sobre sanar que sobre morir de
miedo. Muy bien lograda.
Gente, hoy les voy a hablar de una película que me dejó
con el corazón a mil y mirando por encima del hombro por una semana. It
Follows no es el típico susto de monstruo que salta de la nada. No,
señor. Esto es otra cosa. Es una angustia lenta, que camina hacia ti sin
apuro, pero sin pausa. Y te aseguro que después de verla, vas a pensarlo dos
veces antes de ligar con un desconocido.
La historia es, en su simpleza, genial. Jay, una chica
como cualquier otra, sale con un chico guapo, tienen una noche juntos, y
después de... bueno, ustedes saben... el tipo la droga y le suelta la bomba: le
ha pasado "algo". Una entidad que solo ella puede ver la va a seguir.
Siempre. Caminando. Puede parecer un extraño, un familiar, cualquier persona.
Si te alcanza, te mata. Y la única forma de librarte es pasándoselo a otra
persona durmiendo con ellos. ¿Ven? Un concepto tan simple pero tan jodidamente
efectivo que duele.
La película no te da respiro. La dirección es una maraña
de ansiedad pura. La cámara gira y gira, mostrándote cada espacio, cada persona
en el fondo, obligándote a buscar al monstruo tu mismo. Te convierte en
cómplice del paranoia de Jay. Los sustos no son baratos, no son jumpscares
fáciles. La tensión se construye segundo a segundo, viendo a esa figura
acercarse lentamente, sin importar dónde estés. En la playa, en tu casa, en la
escuela... no hay lugar seguro. Ese es su mayor acierto: la idea de que el
peligro puede venir de cualquier lado, en cualquier momento, y no hay cerradura
que lo detenga.
¡ALERTA DE SPOILER! En serio, si no la vieron, paren de leer acá.
¿Y lo mejor de todo? La película nunca, NUNCA, te explica qué carajos es
"eso". No es un fantasma, no es una maldición antigua, no es un
experimento fallido. Simplemente es. Es el miedo hecho forma. Es
la consecuencia inevitable de un acto íntimo, la personificación del SIDA, de
un trauma, del pecado, de lo que vos quieras verle. Es brillante porque se mete
en tu cabeza y te deja que tu imaginación haga el trabajo sucio. La escena del
chico gigante en la puerta del cuarto... ¡Dios santo! De las cosas más
aterradoras que he visto en mi vida sin que pase absolutamente nada.
Fin del Spoiler
¿Tiene puntos flojos? Quizás alguno. Hay gente que se
queja del final, que no es redondo, o de que a veces el ritmo es muy pausado.
Pero para mí, eso es lo de menos. It Follows es una de las
películas de terror más originales e inteligentes de los últimos años. No
subestima al espectador y se atreve a jugar con sus miedos más primitivos: el
de ser perseguido y el de no poder escapar.¿La recomiendo? ¡Totalmente! Es un MUST para cualquier
fan del horror. Se ve de una sentada, con las luces apagadas y el celular lejos.
No es una película para "ver", es una película para sentir.
Y les aseguro que la sensación de que algo te está siguiendo... no se les va a
quitar en un buen rato. Una joya del terror moderno. 9/10.